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martes, 21 de enero de 2014

La Santafé de los Tiempos de Nariño

Las misas, procesiones y demás actividades de fervor religioso eran el eje de la sociedad santafereña. 
Hacia 1700, el 76% de la población era indígena; a finales  del siglo XVIII el porcentaje había bajado al 23%
A mediados del siglo XVIII la sociedad santafereña comenzó un largo camino hacia la modernidad.
Nariño
Bicentenario Independencia de Cundinamarca
Portada publicación
Gobernación de Cundinamarca y
Revista Semana
año 2013. 
Una de las facetas más importantes y quizá más desconocidas por la mayoría de los colombianos acerca de Antonio Nariño fue la de ser el precursor del pensamiento moderno en Colombia. Con notoria anterioridad al triunfo de la independencia, momento desde el cual se establece la modernidad política, Nariño ya había transitado por la senda de las ideas modernas. En efecto, había impulsado el establecimiento de espacios públicos, como el club político que fundó junto con la librería; había impulsado la opinión pública cuando intentó hacer circular su traducción de los Derechos del Hombre y más tarde al publicar  el periódico La Bagatela, y había construido nuevos símbolos como el Arbol de la Libertad,  erigido en medio de nuevos rituales festivos.
El hecho de que Nariño se convirtiera en un criollo ilustrado, capaz de soñar y luchar por un mundo distinto  al que nació y creció, está directamente relacionado con su vida en Santafé y con los importantes cambios que se vivieron en la ciudad  en las últimas décadas de dominación española [...] gracias a las reformas borbónicas y el arribo de altos funcionarios ilustrados. [...] Además la ciudad sufría una transformación urbanística representada en edificios públicos que no eran, al fin, ni conventos ni iglesias.
[...] El 9 de enero de 1777 el Virrey Manuel Antonio Alvarez Maldonado dio al servicio público la Real Biblioteca Pública de Santafé, la primera de las actuales bibliotecas nacionales de América, establecimiento que experimento una gran transformación en 1790 cuando asume su dirección el cubano Manuel del Socorro Rodríguez,
quien organizó y amplió las colecciones durante los 28 años que dirigió la biblioteca.Esta se constituyó en el primer espacio público de la capital y se convirtió en una señal del desarrollo cultural que la ciudad  comenzó a mostrar desde entonces.
En 1790 Antonio Nariño fundó  el Círculo Literario, una tertulia que se reunía en su casa y que rápidamente se transformó en un club político  bajo el nombre de Arcano Sublime de la Filantropía, uno de los primeros en Hispanoamérica  y el primer espacio de sociabilidad política en el Virreinato (de la Nueva Granada).
A esta tertulia acudían los santafereños ilustrados, españoles y criollos, así como curas y laicos. El salón de reuniones era la biblioteca personal de Nariño, que se transformó en librería en la que los santafereños compraban y vendían libros y periódicos nuevos y usados. Estos dos lugares ( La Real Biblioteca Pública y el salón de Nariño) se convirtieron en espacios públicos modernos, que cambiaron de sentido cuando en 1793  Antonio Nariño puso a circular la Declaración de los Derechos del Hombre, traducida al español.
Años más tarde se construyó el Observatorio Astronómico, concluido en 1803, en los jardines de la Real Expedición Botánica, el primero en América. A los pocos años, una vez iniciada la crisis política de 1810, (la firma del Acta de Independencia del 20 de Julio de 1810) el 4 de abril de 1811 se sancionó la Constitución de Cundinamarca, la primera carta constitucional  aprobada en Hispanoamérica.
[...] Estos sucesos, (entre 1777 y 1811) varios de ellos primigenios en el continente, constituyen testimonios de la efervescencia cultural que vivía la ciudad en estos años. Pero, ¿cómo fue eso posible en una ciudad pequeña, de escasos 20.000 habitantes, pobre en términos comparativos con otras capitales virreinales, sin minería, sin puerto ni agricultura de plantación? ¿Cuáles fueron las razones para que Santafé presentara estas originales manifestaciones modernas? Estas preguntas son de gran importancia para comprender mejor el papel histórico que cumplió Nariño.
Una nueva Geografía Pública en Santafé  
Por primera vez en la historia de la ciudad la palabra público empezó a significar la vida por fuera del ámbito familiar, y lo secular comienza a aparecer como opuesto a lo sagrado. Diversas formas de sociabilidad surgen por fuera del control de la iglesia, al amparo de la sombra protectora de las cortes de los virreyes y de la presencia de comerciantes, grupo un tanto más cosmopolita  que los encomenderos y hacendados de antaño.
[...] siguiendo la tendencia de Europa en la segunda mitad del siglo XVIII, cuando surgen parques y salones de té, a tiempo que evolucionan el teatro y la opera. En Santafé se presentó algo similar: se construyó una alameda, surgieron las tertulias,  abrió sus puertas el teatro, y además se construyeron obras como La Casa de la Moneda, puentes, cuarteles y un cementerio público.
La ciudad se había consolidado como el escenario más destacado del poder real. [...] (y en ella) tenía  lugar el ritual diario de exponer, simbolizar y demostrar la autoridad del rey, era el decorado teatral para la continuada dramatización de la autoridad colonial. Para la escena de esa majestuosidad era necesaria la participación de los altos funcionarios, [...] (tanto del estado español como del clero) y la elite local, que sumaban un 10% de los habitantes . Otros grupo de población activa, una tercera parte de la población, estaba conformado por artesanos, escribanos, comerciantes y tenderos, sacerdotes, monjas y ayudantes de los conventos y monasterios, y los vinculados a la administración de la ciudad, quienes tenían ingresos y condiciones de vida estables.
Firma del precursor
 Antonio Nariño
Tomado - archivo virtual Blaa.
A ellos se agregaba  una población inestable, los inmigrantes que recién arribaban a la ciudad: peones, aguateras, lavanderas y otros oficios de baja calificación, que sumaban la mitad de la población laboral de Santafé. [...] si bien Santafé no contaba con una economía que la vinculara con el dinámico capitalismo que estaba transformando la cuenca del Atlántico, si tenía la presencia del Estado español que estaba aplicando las modernizantes reformas borbónicas. Los nuevos funcionarios requerían sus pares locales y uno de ellos fue Nariño.
En resumen, la modernidad en Santafé resultó de la acción del Estado español  que en cierta medida implantó forzosamente los espacios modernos pra representar el nuevo mensaje imperial, la ilustración.
Sin embargo, Antonio Nariño fué más allá de las pretensiones españolas y entró en conflicto con el poder imperial al rebasar la limitada modernidad que se quería aplicar en la Nueva Granada. Los cambios sucedidos a partir de la revolución francesa imprimieron en la Nueva Granada otro significado a la ilustración.
Cuando Nariño tradujo e imprimió los Derechos del Hombre, y trató de ponerlos en circulación, dejó de ser el actor urbano necesario para la escena del poder real y se convirtió en una amenaza para el imperio. Comenzó entonces a ser perseguido con una saña no vista hasta ese momento. Más tarde, cuando se inició la Independencia, ahora en calidad de presidente de Cundinamarca, Nariño continuaría sus acciones precursoras, senda en la cual ya venía transitando desde  tres décadas antes, en contraste con la mayoría de sus compañeros independentistas, quienes recién se asomaban al ideario moderno.
Por:
Fabio Zambrano, 
en:  "Nariño el Triunfo de las Ideas". Bicentenario de Cundinamarca 1813 - 2013
[ Publicación de la Gobernación de Cundinamarca con el patrocinio de Revista Semana, con motivo del Bicentenario de la Independencia de Cundinamarca. Edición limitada.)
Enlace relacionado:
http://ruborpuebloscundinamarca.blogspot.com/2013/01/narino-9-enero-1813-federalistas-y.html