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martes, 2 de junio de 2020

Nocaima

Apuntes para su Historia 

El territorio geográfico de Nocaima, fue en tiempos prehispánicos,  un  señorío Panche, independiente,  en el que uno de sus jefes de mayor impacto y recordación entre los nativos tenía por nombre Payanda.   
"Tierras de Payanda"  es el nombre  que  registra en las actas de demarcación,  medición y asignación
del Resguardo de Nocaima  el Licenciado Miguel de Ibarra en su visita, en el año 1595 y en las posteriotres que efectúa, don Alonso Vásquez de Cisneros,  en 1605.
De acuerdo a lo anterior, se observa similitud con otros señoríos Panches, que tomaban el nombre de su cacique o viceversa, por  ejemplo en Bituima, cuyo territorio y Jefe tenían también el mismo nombre.
Otro aspecto que se observa en el proceso de asignación de resguardos y fundación de Nocaima, son las dificultades y conflictos que  generaron la medición de los resguardos por parte de los visitadores, con los encomenderos y de estos con los nativos, en razón a que la Cédula Real de poblamiento mandaba que los resguardos fueran asignados en "sus naturales sitios, las tierras que siempre han poseído y disfrutado, y sembrado y labrado..." 
Por lo anterior, es lógico pensar que los nativos habian escogido [en tiempos donde otrora eran libres y disponían sin obstáculos de los territorios] buenas y fértiles tierras para sembrar y cosechar; Con la llegada de los españoles, estos se van apropiando de las mejores tierras para establecer allí sus haciendas, entre ellas los naturales sitios de los nativos, por tanto,  la demarcación de los resguardos en "naturales sitios" significaba que los españoles debían devolver dichas tierras, en caso de habérselas apropiado y, es la razón por la que con un sínnumero de excusas y estrategias procuraban no devolverlas.
Otro dato de gran interés para la Historia de Nocaima, es el nombre de Nucayma con el que es registrado el territorio en las primeras actas del siglo XVI, actas que corresponden a pleitos entre los mismos encomenderos, por tierras y por la mano de obra nativa. 
Nucayma,  accediendo al estudio de expertos en lenguas nativas tenemos:
Nuca - Nuka =  Lo mismo    -   lo propio
Ayma =  Sabio  - jefe sabio - consejero
Partiendo de los anteriores significados podría interpretarse: Lo propio del Jefe Ayma - Tierras propias del Ayma - territorio del Ayma.
El primer mapa de Nocaima fue elaborado en el siglo XVIII, donde encontramos  la localización de "Catalotacurí"; probablemente el cerro ceremonial de los panches de Nocaima, nombre que como podemos ver [arriba en la imagen],  fue reemplazado con una palabra cuyo significado está en profunda discordancia con el sonoro de Catalotacurí.
Otros datos que nos entrega el antiguo Mapa de Nocayma, es la ubicación de otro cerro importante; "El
Cerro de Netulo" y
dos lagunas en las tierras de Payanda; una equidistante al Cerro de Catalotacurí, cuyo nombre era "Laguna Corazón", por tener forma de corazón según está dibujada en el mapa, y la otra,  "Laguna Brava" cuya localización se encontraba hacia la zona central de Payanda.
En los registros encontramos además los últimos nombres nativos de Caciques: Cacique Camagua y Cacique Tatamua.
Dentro de los primeros españoles con tierras de encomienda en Nocaima se encuentran: Alonso de Olaya Herrera, Juan de Ortega, Juan de Melo, conquistadores; posteriormente, sus hijos o quienes sucedieron: Juan de OLaya, Francisco de Ortega, María Díaz,  y  yernos o nietos de los primeros, por ejemplo; Francisco Osorio y Antonio Osorio, yernos de Olaya Herrera, etc.
Los datos anteriores, así como el Mapa de Nocaima,  la medición y asignación de resguardos, entre otros,  reposan en Actas del Siglo XVI, que pueden consultarse en el libro "Historia de Nocaima, apuntes y documentos".




viernes, 8 de mayo de 2020

Francisco de Paula Santander

Santander - El final

Por: José Asunción Suárez

Golpe de pica que hendía muros de granito imaginario, pólvora que intentaba descuajar enormes bloques compactos del edificio construido por el mas grande arquitecto de la civilidad; difamaciones y consejas que al interrumpir el curso de la historia, hacía que desbordase la ideologia libertaria y legal, buscando nuevos cauces al furor de los acontecimientos políticos de aquella época, donde el Hombre de las Leyes, en medio de fuertes dolores y desengaños, entregaba su alma a la Historia, un nubloso 6 de mayo de 1840.

Pese a sus malquerientes, Santander al entrever la gloria futura de su legado, tenía certeza de que a esa patria ingrata, le abría dos caminos: Uno, donde el imperio de la Ley, fortificara la naciente República, y, otro, quizás el más importante para reforzar el primero, la educación del pueblo desprotegido y olvidado por las élites del poder, que engavetaron aquel portentoso decreyo del año 34, en donde se abría la escolaridad gratuita en Colegios y Universidades, sin distingo de clases, religiones y razas.

Gran interés durante su administración había sido  difundir la instrucción y educación del pueblo, era un apasionado de la cultura; había fundado y adecuado, entre otros los Colegios de Boyacá en Tunja, que en 1827 se transforma en Universidad; el Colegio de Antioquia en Medellín; un colegio en Angostura; un colegio en Pamplona; en Ibagué el San Simón; en San Gil, el San José de Guanentá; en Cali el de Santa Librada; en Pasto el Colegio Provincial; en Santa Marta el colegio Samario; un Colegio en Vélez; estableció la Universidad del Cauca en Popayán en 1827; en 1826 crea la Universidad Central; en febrero de 1827 instala la facultad de Medicina en Bogotá, independiente de los colegios del Rosario y de San Bartolome.
Colegio de Loja en Ecuador; Universidad de Mérida, casas de educación en Valencia, Trujillo y Tocuyo, Venezuela 1823, así como el colegio del Itsmo en Panamá; Ocaña, Vélez, Cumaná, Guayana, Cartago, Mompox, Guanare, Socorro, Marinilla, Barichara, Ipiales y Salazar de las Palmas; todas, casas de educación, entre los años 1823 a 1837.