POR: EL ACADEMICO DON HECTOR HORACIO CHIMBI MATIZ
DESDE NOCAIMA, CUNDINAMARCA, MAYO 17 DE 2013.
La celebración del Bicentenario de la Independencia de nuestro Departamento debe ir más allá de la solemnidad de los actos conmemorativos de este magno acontecimiento. Es posible que de él surjan infinidad de expresiones nacidas del amor y afecto en una fecha tan señalada, tales como monumentos a los hombres y mujeres ilustres, memorias para exaltar las grandes realizaciones de gobiernos y entidades, parques del Bicentenario, estandartes conmemorativos, medallas, condecoraciones, estampillas, homenajes a los grandes servidores, festivales folclóricos, menciones honoríficas, acciones para recuperar y preservar el patrimonio del legado cultural, desfiles escolares, paradas militares, cabalgatas, exposiciones agropecuarias, industriales y empresariales, celebraciones religiosas, discursos, presentaciones artísticas y muchas más muestras del fervor cundinamarqués ante el día más glorioso de nuestra historia. Pero ninguna manifestación será tan significativa como las actividades que se realicen para proyectar el gran acontecimiento hacia el futuro de nuestra sociedad cundinamarquesa, mediante la recuperación de la enseñanza de la historia en nuestro sistema educativo...
